Ficha · Suelos
Cómo se calcula el agua aprovechable
Es el criterio que más veces decide entre las clases arables, y se calcula estrata por estrata con cuatro datos. Un ejemplo completo con un suelo de la serie Maipo.
Octubre de 2026 · Texto divulgativo, no es asesoría
El agua aprovechable es la que el suelo retiene entre capacidad de campo y punto de marchitez permanente, es decir, la que las plantas pueden usar. Para la clasificación de capacidad de uso se expresa en centímetros de columna de agua y se suma para todas las estratas comprendidas en la profundidad efectiva. Es un criterio de definición y suele ser el que separa una clase II de una III, o una III de una IV, porque los demás criterios de los suelos arables de la zona central muchas veces están holgados y este no.
Los cuatro datos
Por cada estrata se necesita la capacidad de campo y el punto de marchitez permanente en base gravimétrica, la densidad aparente y el espesor. Los dos primeros se miden en laboratorio con olla y plato de presión, a 0,33 y 15 bar, sobre muestras de suelo; la densidad aparente requiere muestra no disturbada, tomada con cilindro. Cuando no hay laboratorio, hay dos atajos. El primero es usar las tablas de propiedades físico-químicas de los pedones modales de las series de suelos publicadas por el Centro de Información de Recursos Naturales, que traen capacidad de campo, marchitez y densidad aparente por estrata para cada serie; los valores están en base gravimétrica. El segundo es estimar desde la textura: la fórmula de Gardner da la capacidad de campo en porcentaje gravimétrico como 0,555 por el porcentaje de arcilla más 0,187 por el porcentaje de limo más 0,027 por el porcentaje de arena; la corrección de Peele la ajusta a 0,865 por ese valor más 2,54; y el punto de marchitez se estima como la capacidad de campo dividida por 1,84 según Briggs y Shantz (otros autores usan 1,85 o 2). Son aproximaciones y conviene decirlo en el informe.


La conversión
La resta entre capacidad de campo y marchitez da el agua aprovechable en porcentaje gravimétrico, gramos de agua por cien gramos de suelo seco. Multiplicada por la densidad aparente pasa a porcentaje volumétrico, centímetros cúbicos de agua por cien centímetros cúbicos de suelo. Y multiplicada por el espesor de la estrata en centímetros, y dividida por cien, da la altura de agua en centímetros. Con la fórmula en una línea: agua aprovechable igual a (capacidad de campo menos marchitez) por densidad aparente por espesor, con los contenidos en gramos por gramo.
Ejemplo resuelto: serie Maipo
Un suelo de la serie Maipo, aluvial de la cuenca de Santiago, según su pedón modal, con una calicata de 100 centímetros sin piedras. Los valores de capacidad de campo y marchitez vienen en porcentaje gravimétrico.
| Estrata | Profundidad | Textura | Espesor | CC % | PMP % | CC menos PMP | Da | Agua aprov. % vol. | Altura (cm) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 0 a 20 cm | Franco arcillosa | 20 | 21 | 13 | 8 | 1,5 | 12,0 | 2,40 |
| 2 | 20 a 40 cm | Arcillo arenosa | 20 | 22 | 14 | 8 | 1,6 | 12,8 | 2,56 |
| 3 | 40 a 59 cm | Arcillo arenosa | 19 | 24 | 16 | 8 | 1,7 | 13,6 | 2,58 |
| 4 | 59 a 100 cm | Arcillo arenosa | 41 | 23 | 16 | 7 | 1,9 | 13,3 | 5,45 |
| Total | 100 | 12,99 |
La primera estrata se calcula así: 21 menos 13 es 8 por ciento gravimétrico; 8 por 1,5 es 12 por ciento volumétrico; 12 por 20 centímetros dividido por 100 es 2,4 centímetros de agua. La cuarta, la más gruesa: 23 menos 16 es 7; 7 por 1,9 es 13,3; 13,3 por 41 dividido por 100 es 5,45. La suma de las cuatro da 12,99 centímetros de columna de agua en el metro de suelo.
Con 13 centímetros, el suelo está en el rango de la clase II, que va de 12 a menos de 18, y lejos de la clase I, que exige 18 o más. Si el mismo suelo tuviera piedras en un 20 por ciento del volumen de la estrata 4, habría que descontar ese volumen: la estrata aportaría 5,45 por 0,8, es decir, 4,36 centímetros, y el total bajaría a 11,9, justo bajo el umbral de la clase II y dentro de la III. Así de sensible es el criterio, y por eso la pedregosidad interna hay que medirla y no estimarla a ojo.
Errores que se repiten
Sumar más allá de la profundidad efectiva: si a los 60 centímetros hay un duripán, el cálculo termina ahí, aunque la calicata siga. Usar valores volumétricos como si fueran gravimétricos, o al revés; las tablas de los modales están en base peso y hay que multiplicar por la densidad aparente. Olvidar las piedras. Tomar la densidad aparente de una tabla de texturas en vez de medirla o de usar la del modal, cuando el suelo tiene materia orgánica alta o compactación. Y presentar el resultado sin decir de dónde salieron los datos: medidos, tomados del modal o estimados desde la textura son tres cosas distintas, y el lector del informe tiene derecho a saber cuál.
Para el riego
El mismo cálculo sirve para programar riegos. Cerca de un tercio del agua aprovechable es fácilmente disponible; a medida que el suelo se seca, a la planta le cuesta más extraerla, y por eso se riega antes de llegar a marchitez. El umbral de riego es el porcentaje del agua aprovechable que se permite consumir antes de regar, y depende de la especie y de su estado. La lámina a reponer es (capacidad de campo menos contenido actual) por densidad aparente por profundidad de raíces. En el suelo del ejemplo, con un umbral del 50 por ciento y raíces a 60 centímetros, la lámina de riego sería de unos 3,8 centímetros, es decir, 38 milímetros, cada vez que el suelo llegue a ese umbral.
Pauta para estudios de suelos (2011), criterio de agua aprovechable. Descripciones de suelos y materiales y símbolos, estudio agrológico de la Región Metropolitana (CIREN), tablas de propiedades físico-químicas de pedones modales. Gardner, W.R., fórmula de estimación de capacidad de campo desde la textura. Briggs, L.J. y Shantz, H.L. (1912), relación entre capacidad de campo y punto de marchitez. Martín de Santa Olalla, F. y de Juan Valero, J.A. (1992), Agronomía del riego.